Potenciando la construcción de conocimiento y el aprendizaje colaborativo
A través del siguiente vínculo puedes visualizar la propuesta de intervención:
Al hablar de
evaluación en DocTic, uno de los primeros términos que se relacionan con el
desarrollo de dicho curso es la autonomía, que busca fomentar el aprendizaje
autodirigido, encontrando fortalezas y debilidades, lo que conlleva a estimular
la creación de criterios propios, en pro del proceso de aprendizaje.
Más allá de ser un curso de este proceso de formación avanzada, considero que DocTic
se ha caracterizado por la reflexión constante de nuestro quehacer pedagógico,
que invitan a replantear el papel del docente en el acto educativo, de tal
forma que incida en el estudiante la constante motivación y el aprendizaje
autónomo.
El ámbito
educativo no puede mantenerse al margen de los adelantos tecnológicos que se
dan a nivel social y de las nuevas necesidades que tienen los jóvenes que han nacido
en la sociedad de la información, donde todas las actividades están
influenciadas por la aplicación de las TIC; la educación no puede estar ajena a
este suceso, ni competir con estas, al contrario debe hacerlas partícipes del
acto pedagógico, para no caer en un “desfase contextual”
Al hablar de facilitación desde el lado hace referencia a
promover el conocimiento desde una actividad de aprendizaje totalmente dinámica
como lo es integrar: indagación,
reflexión, intercambio de experiencias, conocimientos entre
participantes, diálogo y consenso sobre el objeto de estudio, de esta manera el facilitador no concluye, no
tiene el protagonismo, como se da la
mayoría de las veces en el aula de clase, sino que posibilita para que el
infante construya conocimiento. Y tal como lo propone Collison et al (2000),
“la facilitación desde el lado” propone orientar a los estudiantes a la reflexión crítica y
creativa en su proceso de construcción
del conocimiento.
En el diálogo con
algunos de mis compañeros, enfocado en indagar acerca de la práctica y la experiencia
de la evaluación, puede afirmarse que el sistema educativo es quien ejerce gran
protagonismo en una llamada cultura evaluadora, pues se evalúan los
estudiantes, se evalúan los docentes, pero es una evaluación que carecen de
principios y de carácter formativa.
Al hablar de
evaluación me remito a mi época de estudiante en la Normal Superior, más
exactamente en el ciclo complementario, donde cada que se realizaba un parcial
de algún tema determinado; en vista de la preocupación de no perderlo recurría
a él fragmento de papel donde escribía una síntesis de lo más relevante como
ayuda extra en el parcial. En algunas ocasiones me fue muy útil, pero
posteriormente comienzo a darme cuenta que no era necesario sacar ese
“pastelito” en el parcial, ya que centraba tanto mi atención cuando lo
realizaba en que fuese muy preciso, que terminaba por asimilar muy bien
los contenidos a evaluar, ya que finalmente los resultados obtenidos serían los
juicios para juzgar mi desempeño.
Cuando se
indaga por la participación en espacios educativos con relación a la parte
académica, responden positivamente pero únicamente como herramienta de consulta
de contenidos o temáticas propuestas por el docente, de igual manera en su
etapa escolar si han tenido en un momento determinado aprendizaje en línea,
donde el docente orienta un proceso.